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La Cámara Federal de Tucumán tendrá dos Salas para agilizar la resolución de causas
Diputados dio sanción definitiva y por unanimidad al proyecto que reorganiza el tribunal después de más de tres décadas. Se creará un sexto cargo de juez para que cada Sala quede integrada por tres magistrados.
Por Tendencia de Noticias · 2026-08-27T14:28:40.944Z

La Cámara de Diputados de la Nación convirtió en ley este miércoles el proyecto que reorganiza en dos Salas permanentes la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, una modificación que apunta a agilizar el funcionamiento de un tribunal cuya jurisdicción comprende también a Santiago del Estero y Catamarca.
La iniciativa obtuvo la sanción definitiva con 205 votos afirmativos y por unanimidad, luego de haber recibido media sanción del Senado en junio. El proyecto fue impulsado originalmente por la senadora nacional por Tucumán Sandra Mendoza, junto con sus pares de Convicción Federal Guillermo Andrada, de Catamarca, y Carolina Moisés, de Jujuy.
Durante su tratamiento en comisiones del Senado, la propuesta fue unificada con una iniciativa similar presentada por la senadora tucumana del bloque Independencia, Beatriz Ávila, lo que permitió alcanzar un amplio acuerdo en torno a la modificación. Según destacó Mendoza, en Diputados la propuesta también recibió el acompañamiento conjunto de los representantes de las provincias comprendidas dentro de la jurisdicción de la Cámara, entre ellos los integrantes del bloque Independencia.
La ley establece la división progresiva de la actual Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán en dos Salas permanentes, que tendrán la misma competencia material, territorial y funcional.
La Cámara posee una amplia jurisdicción regional: además de los tres juzgados federales de Tucumán, interviene como tribunal de alzada respecto de dos juzgados federales de Santiago del Estero y otros dos de Catamarca.
En ese ámbito se tramitan causas vinculadas con delitos federales y cuestiones aduaneras, electorales, laborales y de la seguridad social, entre otras materias.
Uno de los objetivos de la reforma es reducir las demoras procesales derivadas de la actual organización del tribunal. De acuerdo con los fundamentos difundidos por Mendoza, la composición de cinco integrantes exigía reunir tres voluntades para conformar una mayoría decisoria en todos los casos, una dinámica que podía retrasar la resolución de los expedientes.
Una mora de más de tres décadas
La reforma modifica una estructura que permanecía prácticamente inalterada desde 1990 y apunta a responder al fuerte crecimiento en la cantidad de expedientes que tramita el tribunal y pone fin a una mora de más de tres décadas.
Para instrumentar la reorganización, la norma contempla la creación de un nuevo cargo de juez de Cámara, con lo cual el tribunal pasará a contar con seis magistrados. Una vez completada esa integración, cada una de las dos Salas estará conformada por tres jueces.
La ley establece, además, un mecanismo transitorio para que la nueva estructura pueda comenzar a funcionar antes de que se concrete la designación del sexto integrante.
Hasta entonces, cada Sala estará integrada por dos magistrados y ambas compartirán la presidencia de un juez de Cámara, quien podrá intervenir indistintamente en cualquiera de ellas cuando sea necesario resolver un empate.
Con esta modalidad se busca evitar que la cobertura del nuevo cargo se convierta en un impedimento para comenzar a implementar la reforma y, al mismo tiempo, garantizar la continuidad de la actividad judicial.
Un plazo de 90 días para reglamentar el nuevo funcionamiento