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La FIFA canceló el proyecto para abrir el Mundial a inversores privados

Gianni Infantino confirmó, tras semanas de fuerte rechazo de federaciones europeas, americanas y asiáticas, que no habrá capital externo en los negocios del certamen.

Por Tendencia de Noticias · 2026-08-01T00:20:59.473Z

La FIFA canceló el proyecto para abrir el Mundial a inversores privados

La FIFA bajó el pulgar a uno de los proyectos más ambiciosos —y más resistidos— de la gestión de Gianni Infantino. El propio presidente del organismo confirmó, a través de un comunicado oficial difundido en la noche de este viernes, que el ente rector del fútbol mundial abandona en forma definitiva la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), la sociedad que buscaba ceder una tajada minoritaria de los derechos comerciales y operativos de las Copas del Mundo a fondos de inversión externos.

La decisión llegó tras un rechazo generalizado que dejó a Infantino con escaso margen de maniobra. Confederaciones como la europea cuestionaron además que la FIFA presentara la consulta como un proceso democrático, calificando la dinámica interna como un esquema de presión impropio de una entidad que administra el fútbol a nivel global. A ese rechazo se sumaron en bloque Concacaf y la AFC asiática, mientras que Conmebol, conducida por Alejandro Domínguez, había optado por la cautela y exigido precisiones técnicas horas antes de que se conociera el final del proyecto.

El plan, tal como había sido presentado semanas atrás, no implicaba un remate directo del trofeo ni de la organización de los torneos: la idea era agrupar en una empresa aparte negocios como televisación, patrocinios, entradas y licencias, tanto del Mundial masculino como del femenino y de las competencias juveniles. FIFA retendría de todos modos al menos el 80% de esa estructura y conservaría la última palabra en materia reglamentaria, mientras que el 20% restante quedaría en manos de capitales privados, con el objetivo de reunir hasta 4.200 millones de dólares durante este año a partir de una valuación cercana a los 20.000 millones.

El desenlace, sin embargo, no fue solo una cuestión de números puertas adentro. Con el fantasma de un boicot de las potencias futbolísticas de Europa y América sobrevolando la próxima cita mundialista, los mismos inversores que habían mostrado interés —entre ellos firmas ligadas a Nueva York— empezaron a bajarse para no quedar pegados a una polémica que crecía semana a semana. Así, lo que nació como una apuesta para reformular el modelo de negocios del fútbol internacional terminó cayendo por peso propio antes de ver la luz.