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Petróleo en récord, textiles en caída y la construcción ante una posible recuperación

Vaca Muerta impulsa la producción energética mientras la industria textil pierde empleo y la construcción aparece como uno de los sectores con mayor potencial de expansión hacia 2027.

Por Tendencia de Noticias · 2026-08-31T20:28:53.675Z

Petróleo en récord, textiles en caída y la construcción ante una posible recuperación

La economía argentina llega al cierre de los tres primeros años de la gestión de Javier Milei con desempeños muy diferentes entre sus sectores: mientras la producción petrolera alcanzó en julio un récord cercano a los 914.000 barriles diarios, con Vaca Muerta explicando el 70% del total, la industria textil acumuló la pérdida de unos 27.000 puestos de trabajo registrados desde diciembre de 2023. En paralelo, la construcción atraviesa niveles históricamente bajos, aunque referentes del sector anticipan que podría convertirse en uno de los motores de actividad durante 2027, impulsada por la demanda de infraestructura y un mayor acceso al financiamiento.

Los contrastes reflejan una economía que no avanza de manera homogénea. Algunas actividades vinculadas con los recursos energéticos lograron ampliar su producción y su capacidad exportadora, mientras sectores industriales orientados al mercado interno continúan enfrentando dificultades. La construcción, por su parte, combina una fuerte contracción actual con expectativas de una recuperación asociada a nuevas obras de infraestructura y al financiamiento privado.

El crecimiento de la producción petrolera constituye uno de los principales cambios registrados durante los últimos años. En julio, la extracción alcanzó los 914.000 barriles diarios, un récord para el país, mientras que durante el primer semestre acumuló una expansión interanual del 17,2%.

La participación del petróleo no convencional también adquirió una dimensión determinante: aproximadamente el 70% de la producción corresponde actualmente a este tipo de explotación, con Vaca Muerta como principal protagonista. “Durante años, la discusión energética argentina giró en torno al abastecimiento invernal, las importaciones de gas y gasoil y su impacto sobre las divisas", explicó Mariángel Ghilardi, responsable de análisis sectorial de la consultora Abeceb. La especialista describió el cambio producido por el desarrollo de los recursos no convencionales: “La maduración de Vaca Muerta corrió ese eje de manera gradual, primero sustituyendo importaciones y luego generando saldos exportables”. La expansión, sin embargo, no se distribuye de manera uniforme entre las distintas cuencas. “La expansión se concentra en el shale neuquino, mientras las cuencas convencionales continúan declinando”, agregó Ghilardi.

La evolución de la producción también comenzó a modificar la composición de las exportaciones argentinas. Para la especialista, el petróleo “se convirtió en el principal producto individual de exportación del país”. En esa línea, señaló que las ventas de combustibles y energía crecieron principalmente como consecuencia de mayores volúmenes y advirtió que el desafío próximo estará relacionado con la capacidad para trasladar al exterior la producción adicional. “Con la producción en expansión, la principal restricción se desplaza hacia la capacidad de evacuación y exportación. La entrada en operación de nueva infraestructura condicionará cuánto de esa producción podrá volcarse a los mercados externos y permitiría acercar el superávit energético a 13.000 millones de dólares en 2027”, afirmó Ghilardi.

La industria textil acumula pérdidas de empleo

En el extremo opuesto aparece la industria textil-confección. Según información aportada por la Federación de Industrias Textiles (FITA), el sector perdió alrededor de 27.000 puestos de trabajo registrados entre diciembre de 2023 y mayo de 2026.

“Entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, las estadísticas oficiales muestran que el sector textil-confección perdió alrededor de 27 mil puestos de trabajo registrados. Al desagregar por actividad, fue el segmento textil, más que el de indumentaria, el que concentró las mayores caídas”, señalaron fuentes de la entidad que preside Luis Tendlarz.

El deterioro no quedó circunscripto al empleo. El informe de actividad de la Unión Industrial Argentina (UIA) indicó que la producción de prendas de vestir, cuero y calzado registró durante el primer semestre una caída interanual del 14%, manteniéndose entre las actividades con peor desempeño dentro del entramado industrial.

La contracción textil se inscribe en un escenario industrial más amplio. De acuerdo con el Centro de Estudios de la UIA, la actividad manufacturera acumuló durante los primeros siete meses de 2026 una baja del 2% frente al mismo período de 2025 y permanece 10% por debajo de los niveles registrados en 2022 y 2023.

El comportamiento del sector textil también plantea interrogantes sobre su evolución durante el próximo año. Desde FITA evitaron formular una proyección precisa, aunque señalaron cuáles son los factores que consideran determinantes para el nivel de actividad y el empleo. “En el contexto actual, resulta difícil elaborar una proyección certera sobre lo que vaya a suceder. No obstante, esperamos que la agenda del Estado nacional continúe considerando los factores que hoy condicionan el empleo y el nivel de actividad”, afirmaron desde la entidad. Entre esos factores mencionaron la estructura tributaria, el costo de la energía y las prácticas comerciales.

“Por ejemplo, cuestiones como la carga impositiva, el costo energético y las prácticas comerciales desleales requieren una evaluación sostenida y orientada a alcanzar soluciones efectivas que permitan compatibilizar los objetivos fiscales con la recuperación del sector”, agregaron.

Según FITA, una eventual mejora de esas condiciones podría modificar el panorama hacia 2027: “En la medida en que ello se concrete, el 2027 podría constituir un período donde la probabilidad de mejora de los indicadores sectoriales aumente. De lo contrario, la tendencia observada durante 2026 podría sostenerse o incluso profundizarse”.

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