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¿Qué pasa con las bananas? Salta y Jujuy desafían la desregulación impulsada por Nación
Los gobiernos de Salta y Jujuy anunciaron que mantendrán barreras sanitarias para evitar el ingreso de plagas que podrían afectar la producción y la economía.
Por Tendencia de Noticias · 2026-08-01T14:17:32.459Z

La decisión del Gobierno nacional de eliminar una serie de controles fitosanitarios para el ingreso de bananas importadas abrió un fuerte conflicto con las provincias productoras del norte argentino. Salta y Jujuy cuestionaron la medida impulsada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca mediante la Resolución 114/2026 y anunciaron que mantendrán barreras sanitarias para resguardar la producción local frente al riesgo de ingreso de enfermedades exóticas.
La resolución dejó sin efecto normas que durante más de tres décadas establecieron requisitos sanitarios para el ingreso de bananas provenientes del exterior. Entre ellas figura la Resolución 99/1994, considerada por el sector como una herramienta clave para preservar el patrimonio fitosanitario del NOA frente a amenazas como la sigatoka negra y el hongo Fusarium Raza 4 Tropical (R4T), conocido como mal de Panamá.
La reacción fue encabezada por los gobernadores Gustavo Sáenz y Carlos Sadir, quienes, pese a mantener una relación institucional con la administración nacional, coincidieron en cuestionar una decisión que consideran perjudicial para las economías regionales. Ambos mandatarios sostienen que la medida fue adoptada sin consultar a las provincias directamente involucradas y que podría comprometer miles de puestos de trabajo vinculados a la actividad bananera.
Sadir puso el foco en el impacto social de la decisión. "Me preocupa la situación de los productores bananeros de Jujuy y del NOA tras la eliminación de normas que protegían sanitariamente a nuestras zonas productivas. No se trata de proteger mercados, sino de cuidar una actividad que genera trabajo, desarrollo y también arraigo", afirmó.
Sáenz, por su parte, cuestionó el alcance de la desregulación y advirtió sobre sus posibles consecuencias. "Algún funcionario, de un plumazo, derogó un decreto que hace más de 30 años protege a las provincias bananeras. No es que no queramos competir; esos hongos ponen en riesgo las tierras y se vuelven improductivas por años", señaló el mandatario salteño.
Lejos de limitarse a las críticas, ambos gobernadores anunciaron que avanzarán con medidas concretas para preservar el estatus fitosanitario de sus provincias. Sáenz aseguró que "los productores pueden estar tranquilos porque estableceremos las barreras sanitarias y tomaremos todas las medidas necesarias en defensa del sector", mientras que Sadir confirmó que Jujuy adoptará medidas similares para "resguardar el sector productivo y cuidar el empleo". Además, sostuvo que "defender nuestras economías regionales es ejercer el federalismo real que el Norte profundo lleva décadas reclamando".
El conflicto también derivó en gestiones técnicas entre los gobiernos provinciales, la Secretaría de Agricultura, el SENASA, el INTA y representantes del sector bananero. Durante esos encuentros se buscó compatibilizar la actualización normativa con la preservación del estatus sanitario de la región. En ese marco, el ministro de Producción y Minería de Salta, Ignacio Lupión, sostuvo que "cualquier actualización del régimen vigente debe ofrecer previsibilidad y sustentarse en garantías técnicas suficientes para preservar el estatus fitosanitario alcanzado por la región".
Desde la cartera productiva salteña también reclamaron aplicar el principio de prevención. El secretario de Desarrollo Agropecuario, Diego Dorigato, propuso revisar el cronograma de implementación de la resolución hasta contar con mayores certezas sobre los mecanismos de control que reemplazarán a las normas derogadas.
La preocupación del sector responde también al peso económico de la actividad. Aunque la superficie bananera argentina se redujo hasta unas 3.800 hectáreas —cerca del 20% de la que existía cuatro décadas atrás—, la producción continúa siendo un sostén para numerosas pymes y cientos de trabajadores en departamentos como Orán y San Martín, en Salta, y Ledesma, en Jujuy. Los productores advierten que el eventual ingreso del Fusarium R4T podría inutilizar los suelos durante varias décadas, poniendo en riesgo la continuidad de toda la cadena productiva.
Fuentes: ambito.com gestionsindical.com