Sociedad
“¡Son unos mentirosos!”: vecinos de Villa Luján cruzaron a Caponio tras la caída de un niño en una boca de tormenta
El titular de la SAT responsabilizó a los robos por la caída de un niño en una boca de tormenta. Sin embargo, los vecinos contradicen su versión.
Por Tendencia de Noticias · 2026-08-04T15:52:46.846Z

La caída de Joaquín, el niño de tres años que permaneció internado tras quedar sumergido en efluentes cloacales, desató una ola de indignación en Villa Luján. El accidente, que ocurrió en la intersección de las calles Miguel Cané y Saavedra, generó controversia alrededor de una pregunta central: ¿Qué pasó con la tapa del sumidero que debería haber evitado el incidente?
Marcelo Caponio, titular de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT), responsabilizó a la delincuencia por lo ocurrido. “Estamos sufriendo el robo de tapas de boca de tormenta. En los últimos dos años hemos repuesto 400 elementos de estas características en toda la provincia. Es una situación preocupante”, justificó. Además, contó que un ejemplar cuesta $200.000 y que cada vez que reponen una, roban otras tres.
Sin embargo, la versión de los vecinos que transitan la zona día tras día es diferente. “¡Son unos mentirosos!”, fue la reacción de uno de ellos al enterarse de la versión oficial.
La tapa que nunca estuvo
“Ellos han dicho que la robaron. Es mentira. La tapa estaba adentro del pozo. Se cayó por la misma rotura”, denunció Alberto, un residente de la zona, en diálogo con Tendencia de Noticias.
Según detalló el vecino, los propios operarios de la SAT enviados a solucionar el problema tuvieron que extraer el bloque del fondo del sumidero. “Les costó un montón y uno de ellos tuvo que meterse hasta el pecho”, recordó.
Tras las reparaciones, la SAT señalizó la zona y restringió la circulación. Foto: Tendencia de Noticias.-
Además, Alberto precisó que hace cinco años que padecen el mismo problema. Los reclamos nunca fueron suficientes para lograr una reparación. “Ya le íbamos a poner un diploma de bachiller”, disparó con sarcasmo.
El accidente de Joaquín, el niño de tres años, no fue el primero. Patricia, otra vecina del lugar, recordó que la rotura “se hacía cada vez más grande” y que provocó accidentes de motociclistas. Alberto evocó el trágico episodio en el que un perro fue “chupado” por el pozo y nunca pudo ser recuperado.
El reproche de los vecinos del "pasaje"
Más allá del cruce por lo sucedido con la tapa, el enojo de los vecinos se sustenta en un punto en común: el olvido y la indiferencia. “Están mucho tiempo amontonados en una oficina en lugar de salir a ver lo que pasa. Muchachos de la SAT, muchachos de la municipalidad, salgan a revisar”, exigió “Lito”, otro residente del barrio.
Al peligro del pozo sin tapa se le suman los líquidos cloacales que se originaban en ese punto, pero que se extendían por el pasaje. Los tres vecinos consultados por Tendencia de Noticias coincidieron en esta queja y recordaron, no sin un poco de asco, el “olor nauseabundo” que entraba en las casas al abrir las ventanas.
Con una molestia visible y justo frente a la nueva tapa colocada por la SAT, Alberto se percató de que, al fin de cuentas, el arreglo de la boca de tormenta solo demandaba un fin de semana, a pesar de haber sido reclamado durante cinco años, y que tuvo que ocurrir un accidente de esta magnitud para ver a la empresa en la zona. “Ahora todo el mundo conoce el pasaje, antes no le daban pelota”, se lamentó.