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Una familia sospecha que su hijo no murió en un accidente sino en un asalto
Rodrigo Rodríguez murió hace dos semanas a una cuadra de donde mataron al cadete de policía. El GPS de su moto mostró un comportamiento extraño y la Justicia archivó la causa sin investigar
Por Tendencia de Noticias · 2026-09-04T03:14:14.816Z

El cuerpo de Rodrigo Rodríguez fue hallado en avenida Colón y Malabia, luego de que los vecinos escucharan una suerte de estruendo y salieran a ver qué pasaba. El joven de 34 años yacía en el piso, cerca de su moto Honda CB 125 color blanca. Todos dieron por sentado que fue un accidente. Hasta que revisaron el GPS de la moto.
Eran las 7:18 de la mañana del domingo 16 de agosto de 2026. Rodrigo había vuelto de estar con amigos y volvió a salir en su moto. Circuló a 14 kilómetros por hora por la avenida Américo Vespucio, porque iba sin apuro. Pero, cuando dobló hacia el norte por avenida Colón, por algún motivo, cuadruplicó la velocidad de pronto y llegó a los 57 kilómetros por hora. Entonces, murió.
“No era de andar fuerte”, cuenta su hermano Lucas. “Cuando vimos el registro del GPS nos quedamos sorprendidos, no entendimos qué motivo pudo tener para acelerar de esa manera”, agrega. La grabación de pantalla del dispositivo de rastreo satelital muestra un mapa con el recorrido y la velocidad que llevaba los últimos instantes de su vida. Marca que, en 20 segundos, Rodrigo subió la velocidad de 14 a 57 kilómetros por hora. Y luego, cero. La moto queda detenida.
Los vecinos dieron aviso a la Policía (eso se cree) y los primeros en llegar fueron un policía motorizado y un PTP.Luego, dos de la comisaría octava, uno de los cuales labraría el acta que despertaría sospechas en la familia.
Tras el sepelio, cuando los hermanos de Rodrigo leyeron lo documentado por la Policía se dieron con que, de la nada, en el escrito aparecía un chofer de colectivo a quien se le hacía conocer sus derechos. En la lógica del texto, no tenía ningún sentido: en el hecho no participó ningún conductor de ómnibus. Tras preguntar insistentemente, les confesaron que, en realidad, habían copiado y pegado esa parte del texto de otra causa en la que sí había participado un chofer. Copiaron mal, no se dieron cuenta.
Si el acta está copiada y pegada, al menos en su segunda parte: ¿qué de todo lo que dice es cierto y qué no? La familia de Rodrigo comenzó a dudar de que la Policía haya buscado las cámaras de seguridad y sólo haya encontrado una, cuyos dueños dijeron que no filmaban. También desconfiaron de que hayan consultado a testigos y nadie haya visto nada. Porque todo eso estaba en el acta que tenía texto de otra causa y ya, a esas alturas, no se sabía qué había pasado en esta y qué en la otra.
Las sospechas de la familia de Rodrigo se incrementaron cuando comenzaron a recibir mensajes por Instagram que les sugería que investigaran mejor, porque se rumoreaba que Rodrigo no había chocado porque sí, sino que podría haber estado huyendo de dos personas que lo querían asaltar. ¿Hubo un disparo? A ellos les dijeron que sí, que se escuchó. De hecho, en el acta que no se sabe si es fiel, figura que dos vecinos dicen que escucharon “un sonido, así como un estruendo”.
Por eso, sus hermanos se pusieron a la tarea de buscar cámaras de seguridad por su cuenta. Encontraron una justo en el lugar del hecho, pero no muestra por qué Rodrigo chocó. Encontraron otras en una casa en que, les dijeron que las habían instalado ese día y no mostraban nada.
Pero la mayor sorpresa fue que, cuando fueron a preguntar sobre la causa, se dieron con que había sido archivada. A pocos días de ocurrido el hecho, sin investigación, sin búsqueda de testigos, sin cámara de seguridad. Pero, sobre todo, sin resultado de la autopsia. Porque al día de hoy, todavía no salió el informe.
El dolor más grande sobrevino el sábado 29 de agosto, dos semanas después de la muerte de Rodrigo, a una cuadra del lugar. Una de las hermanas pasó por avenida Colón al 1.500 y se dio con el cuerpo del cadete de Policía Kevin Ismael Rueda, que acababa de ser asesinado de un disparo cuando circulaba en su moto, en un asalto. Lo habían cometido dos delincuentes a bordo de otra moto, que lo persiguieron hasta alcanzarlo.
Luego, un informe de Tendencia de Noticias revelaba que la misma moto KTM que había sido usada en el asalto de Rueda había transportado a dos delincuentes que asaltaron a otro hombre y le realizaron dos disparos. ¿Sería posible que estas mismas personas, que se dedicaban a perseguir motociclistas en la misma zona para robarles, hayan intentado interceptar a Rodrigo?
La pregunta no tiene, por el momento, respuesta. La familia logró sacar del archivo la causa y derivarla a la Fiscalía de Homicidios, que ya ordenó que la policía haga un relevamiento de cámaras de seguridad de la zona. Sin embargo, las expectativas de que las familias y los negocios del lugar tengan capacidad para guardar dos semanas de video es muy lejana. La familia de Rodrigo cree que, si hubo alguna imagen, ya se debe haber borrado.
Rodrigo era tapicero y tenía su propio negocio, cerca del de su hermano, Lucas, que trabaja el vidrio y los espejos. Era soltero pero, al parecer, era el favorito de sus sobrinos, que lo despidieron con cartas en el velorio. Sus cuatro hermanos, como pueden, están tratando de mantener el taller en pie y también a su mamá.
Tienen planeado realizar una marcha en el lugar donde murió Rodrigo, por donde ellos todos los días pasan de la casa al trabajo. Los miedos de los Rodríguez se suman a los de los otros vecinos, que el día en que mataron al cadete Rueda contaron que es frecuente escuchar tiros y sufrir robos en la zona.