La eliminación ante Racing en la semifinal del Torneo Clausura supuso para Boca el fin de un año que estuvo atravesado por derrotas dolorosas. A falta de menos de un mes para el cierre del 2025, el Xeneize afrontará los próximos días con la cabeza puesta en 2026. La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme hará un balance del ciclo de Claudio Úbeda y decidirá si continúa o no como técnico del primer equipo. Además, comenzarán las gestiones para reforzar el plantel, mientras otros se despiden del club.
¿Cómo sigue la agenda de Boca en estos días? Este martes el plantel volverá a los entrenamientos en Boca Predio. Tendrán una semana de trabajo antes de comenzar las vacaciones. El lunes 5 de enero comenzará la pretemporada (aún no se sabe dónde) y promediando aquel mes jugará los primeros amistosos.
Aquel reencuentro será sin tres integrantes del plantel actual: los contratos de Frank Fabra y Cristian Lema no serán renovados, mientras que Ignacio Miramón deberá volver al Lille de Francia tras culminar su préstamo. Todavía no se sabe qué ocurrirá con Javier García, cuyo vínculo también termina el 31 de diciembre y no hay certezas sobre su futuro; podría renovar por un año más, ponerle fin a su carrera como profesional y hasta incluso sumarse al cuerpo técnico como entrenador de arqueros.

En los próximos días también se tomará una decisión con respecto a la continuidad de Claudio Úbeda. Hasta antes del encuentro ante Racing era prácticamente un hecho que iba a renovar hasta diciembre del 2026, debido a los buenos resultados cosechados en los últimos meses, que incluyen la clasificación a la Copa Libertadores luego de dos años y la victoria ante River en el Superclásico.
Sin embargo, sus controversiales decisiones en la derrota ante la Academia fueron foco de crítica por parte de los hinchas, que se fueron de La Bombonera descontentos con el entrenador (sobre todo por el cambio de Exequiel Zeballos) y pusieron en duda sus capacidades para afrontar momentos decisivos como técnico de Boca.
El Sifón terminó en deuda por no haber podido torcer el rumbo de un partido complicado y dejó la sensación de que no supo controlar el juego ante los últimos rivales, a pesar de haber pasado a Argentinos en cuartos de final. Y aunque sus errores quedaron más en evidencia por la trascendencia del partido y dejaron una sensación de falta de experiencia en paradas bravas, el balance de su gestión va un poco más allá.
A Úbeda le valoran mucho su manejo de grupo y la capacidad que tuvo para sortear un momento difícil tras la muerte de Miguel Ángel Russo. Con simpleza, cercanía a los jugadores y un mensaje directo (el capitán Leandro Paredes lo comparó con Lionel Scaloni) supo llevar al equipo a ganar seis partidos de manera consecutiva.
La solidez defensiva (Maravilla Martínez cortó una racha de más de cinco partidos sin recibir goles), la coherencia en el armado del equipo y los intérpretes que eligió para rodear a Paredes (revitalizó a un Milton Delgado que había perdido su lugar) son otros de sus activos en estos últimos dos meses. Habrá que ver si esto es suficiente o en la balanza pesa más su falta de reacción en los últimos partidos.

