Atlético Tucumán no pudo y terminó empatando en el José Fierro con unos hinchas disconformes 

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Atlético Tucumán igualó 0-0 con Tigre en el Monumental José Fierro, en un partido que dejó más frustración que certezas para el “Decano”, que otra vez dejó pasar una chance importante después de haber mostrado su mejor versión apenas en el arranque.

El equipo de Julio César Falcioni había comenzado mejor, con intensidad, profundidad por las bandas y una sensación clara de que el gol estaba al caer. Sin embargo, a los 13 minutos, el ingreso de un grupo de hinchas al campo obligó al árbitro Echavarría a detener el encuentro y esa interrupción terminó modificando por completo el desarrollo.

Hasta ese momento, Atlético dominaba el trámite y arrinconaba a Tigre. Nicolás Laméndola era el jugador más desequilibrante, Renzo Tesuri y Maximiliano Villa acompañaban por derecha y los centros para Leandro Díaz empezaban a repetirse. Pero el parate enfrió al local, le quitó vértigo y le dio aire a un rival que hasta ahí se mostraba incómodo.

A partir de la reanudación, Tigre logró acomodarse. Sin necesidad de asumir el protagonismo, el equipo de Diego Dabove equilibró el partido, se hizo fuerte desde el orden y llevó el juego a un terreno mucho más cerrado y favorable a sus características. Atlético, en cambio, perdió claridad y ya no pudo sostener la presión ni la dinámica que había mostrado en el inicio.

El segundo tiempo terminó de confirmar esa caída. El partido se volvió chato, sin vuelo y con escasas situaciones. Tigre inquietó con un remate potente del “Pity” Martínez que controló Luis Ingolotti y también con un rechazo hacia atrás de Gastón Suso que terminó pegando en el travesaño. Atlético, por su parte, apenas tuvo como acción destacada un gol anulado a Leandro Díaz por posición adelantada.

El 0-0, entonces, terminó siendo una consecuencia lógica de un encuentro que se desarmó cuando mejor lo tenía el “Decano”. Lo que parecía una noche propicia para volver al triunfo se fue diluyendo con el correr de los minutos, hasta desembocar en un empate apagado y con gusto a poco.

Más allá de la interrupción, Atlético volvió a dejar una señal preocupante: cuando el contexto cambia y el partido se ensucia, todavía no encuentra herramientas para imponer condiciones. Y así, una vez más, se le escaparon de las manos tres puntos que parecían posibles.

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