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Inundaciones en Nepal: más de 900 muertos y cientos de familias sin hogar

La tragedia provocada por las inundaciones y los deslizamientos de tierra en Nepal dejó hasta el momento 919 muertos y 4.793 desaparecidos, de acuerdo con el último balance de las autoridades. Mientras continúan los operativos de rescate en las zonas más afectadas, las condiciones siguen siendo críticas por las intensas lluvias, los corrimientos de tierra y el riesgo de nuevas crecidas de los ríos.

Los equipos de emergencia, respaldados por helicópteros militares, trabajan contrarreloj para localizar posibles sobrevivientes. La magnitud del desastre provocó que cientos de familias perdieran sus viviendas y ocasionó importantes daños en rutas, puentes y edificios. Varias centrales hidroeléctricas de gran tamaño también resultaron afectadas, agravando las consecuencias sobre la infraestructura del país.

Qué provocó las inundaciones en Nepal

De acuerdo con especialistas, uno de los principales factores que desencadenaron la catástrofe fue un enorme desprendimiento de hielo y rocas en la región del Himalaya.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) señaló que la señal sísmica detectada en la frontera entre Nepal y China no estuvo relacionada con un terremoto convencional. Según el organismo, el movimiento fue provocado por el impacto de una gigantesca masa de hielo y rocas que cayó sobre el río Lhende Khola.

La fuerza del desprendimiento generó una vibración equivalente a un sismo de magnitud 5,2. Toneladas de hielo, rocas y sedimentos fueron arrastradas hacia el cauce del río, provocando una violenta crecida que terminó afectando a numerosas comunidades cercanas.

El desastre volvió a poner en evidencia la creciente vulnerabilidad de la región del Himalaya frente a los fenómenos extremos. El área alberga más de 63.000 glaciares y concentra la mayor cantidad de nieve y hielo del planeta fuera de las regiones polares.

Estos reservorios alimentan al menos diez grandes sistemas fluviales y resultan fundamentales para el abastecimiento de agua y la producción de alimentos de miles de millones de personas en Asia.

En este contexto, el calentamiento global y la inestabilidad de las laderas aumentan el riesgo de desprendimientos, desbordes y colapsos capaces de generar inundaciones repentinas y de gran poder destructivo.

Nepal: rescataron con vida a una niña de 6 años tras 60 horas bajo los escombros

En medio de la devastación, una niña de seis años fue rescatada con vida el sábado en la localidad de Timure, en el norte de Nepal, después de permanecer alrededor de 60 horas atrapada entre los escombros.

La menor había quedado sepultada desde el miércoles, cuando una violenta riada en la cuenca del Bhote Koshi destruyó viviendas y distintas estructuras en esta zona cercana a la frontera con China.

Del operativo participaron miles de militares, policías y agentes de la Policía Armada. Los rescatistas debieron avanzar con extrema precaución entre piedras, barro, madera y chapas metálicas que habían quedado compactadas por la fuerza del agua.

Tras varias horas de trabajo, los equipos de emergencia encontraron un pequeño espacio entre los restos y lograron llegar hasta la niña.

Las primeras imágenes difundidas por las autoridades mostraron a la menor siendo retirada del lugar aparentemente inconsciente. Los médicos consiguieron estabilizarla y la trasladaron a un puesto de seguridad cercano a Timure.

Horas más tarde, nuevas imágenes mostraron una evolución favorable. La pequeña se encontraba consciente, abrigada y alimentándose, después de haber sobrevivido durante casi dos días y medio atrapada bajo los escombros.

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